dijous, 3 de maig de 2007

Ética no nos sobra

Leo atónito en los periódicos de hoy las noticias de ayer. Aunque en general en sus titulares la mayoría de ellos se moderan bastante, los que siguen un ideario aderezan siempre a su favor. Después de todo, la ensalada que se come el lector sale de su cocina, son excelentes creadores y simplemente han quitado sal y añadido aceite, o avinagran y salan un poquito los hechos. Esa es su sagrada libertad de expresión en la que tanto se amparan.
Antes se hablaba más de la ética, la profesionalidad, o responsabilidad social que tenían los medios informativos. Eso ya es historia, de un tiempo en que la prensa no era global.
¿Pero nos mienten? Ellos lo niegan rotundamente; que eso os conste. Dicen ellos que es dar forma a la verdad, embellecerla, o desnudarla; también es verdad reconocen que a veces la acallan, la minimizan; la volatilizan simplemente.
Aunque ya soy mayorcito y no debería extrañarme de cómo se informa en este país, hay poderes que crean las noticias, los motivos son diversos, con ello contranotician, crean opinión, despistan, confunden, dirigen tendencias; en fin, es una practica muy utilizada y efectiva que no debería sorprendernos, sus medios afines se encargan de extenderla con sólo retransmitirla. Si ni siquiera así se impone la “verdad”, a veces la realidad es obstinada, siempre se intentará repetirla “ad infinitum” hasta que en las hemerotecas y en la memoria del lector/oidor, enraíce fuertemente, incluso más que la realidad.