dimarts, 1 de maig de 2007

6 de mayo día de la madre

El día de la madre todos deberíamos ser huérfanos. Lo mismo digo del que hay asignado al padre, pero ahora manda la efemérides que se avecina en el calendario y de eso quiero hablaros.
Deberíamos revelarnos masivamente contra todas las celebraciones comercialistas. Pienso también en el día de Sant Jordi, o en aquello en que lo que lo han convertido los negociantes.
Quienes necesiten de la existencia de esa celebración para reconciliarse con sus madres, o bien son unos necios, o bien no merecían haber venido a este mundo.
A nuestras madres sin embargo les encanta, lo estarían igualmente cualquier otro domingo que celebrásemos la comida reuniéndonos en familia. Nada les haría más felices. Sencillamente se aprovechan de esa conmemoración instaurada por las grandes marcas y comercios.
Ellas hacen bien aferrándose a cualquier pauta de comportamiento, pero el que este asunto continúe así depende de nosotros, y no cambiarán nada mientras tengamos la necesidad de ellos para que nos lo recuerden. Que no nos dirijan, que no nos indiquen, que no nos enseñen ni como ni cuando hacer las cosas que son normales. Tan normal o natural como es, o debería ser, decir en cualquier momento a nuestros padres lo mucho que los queremos y respetamos.
Festejando esos días siempre hay alguien que se forra, y también se tranquilizan muchas conciencias.
Haber si vosotros, después de leer esto vais y le decís que mejor que no venga, que ya os encontrareis cualquier otro día. No me refería a eso, entended el sentido que quería dar a entender sobre el que haya unos días señalados para que hagamos las cosas apropiadas.