dimarts, 31 d’octubre de 2006

La Fabula del Tonto

Se cuenta que en un pueblecito del interior, un grupo de personas se divertían con el tonto del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía de la caridad de la gente y haciendo pequeños encargos. Diariamente algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de 50 centimos y otra de menor tamaño, pero de 1 euro. Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas entre todos. Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió: Lo sé, lo sé; no soy tan tonto, vale la mitad menos, pero el día que escoja la otra, el jueguecito se acabará y no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos tontos de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
Pero la conclusión más interesante es: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa, no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo y lo que uno realmente es. "El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser tonto .......delante de un tonto que aparenta ser inteligente"