dijous, 22 de febrer del 2007

La Llengua


Navegant per la xarxa he trobat el blog d’un noi espanyol que viu a Londres i d’allà estant planteja la necessitat d’aprenentatge de l’idioma d’adopció i qüestiona la integració social dels emigrants que es mantenen en cercles tancats de procedència i completament estancs a que els penetri res del nou país.

…Lo único que puedo decir es que yo he estado en tiendas en el norte de Londres donde para pedir lo mínimo he tenido que hablar con signos porque la dependienta era incapaz de entender el inglés. Ni siquiera los números. En Londres hay zonas que son compartimentos estancos: pequeñas burbujas que reproducen el lugar de origen de los habitantes donde nada Británico se cuela.
Los responsables de algunas organizaciones se han quejado de que en una sociedad multicultural, estas políticas están mandando un mensaje equivocado. Así que obligar a alguien a aprender la lengua oficial del lugar de acogida es anti-multicultural? Y supongo que eso limita injustamente las opciones de los inmigrantes que se niegan a aprender la lengua, no? No van a tardar en decir que eso es una medida totalitaria.
Hay dos cosas que me dejan perplejo aquí. La primera es cómo puede ser que una persona se mueva en un círculo tan pequeño y cerrado como para poder vivir en un país sin conocer la lengua autóctona.
La segunda es cómo puede alguien vivir en un lugar sin tener la curiosidad, el interés o siquiera el respeto de aprender la lengua oficial. Que tipo de mentalidad puede tener para creer que por el mero hecho de que puede sobrevivir sin hablar la lengua ya no debe tomarse la molestia de hablarla. No voy a entrar en si eso es o no tolerable. Es simplemente que me parece inaudito, incomprensible y demuestra la nula intención por integrarse en la cultura o mostrar algún tipo de respeto por la Sociedad que la ha aceptado y le proporciona lo necesario para vivir.Cuando yo llegué a Londres, mi nivel de Inglés era bueno, pero me molesté en mejorarlo. No para encontrar un buen trabajo. Simplemente por decisión personal. Es una cuestión de respeto. Y una lengua lleva adjuntos muchos conceptos que ayudan a comprender la sociedad en la que se usa. Aprenderla es una riqueza, una muestra de voluntad de integración, de reconocimiento y sobretodo de respeto. No puedo comprender que alguien pueda rechazar la lengua autóctona de un lugar. Simplemente no puedo.